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13 de agosto de 2015

Este es Sundar Pichai, el nuevo CEO de Google

Comienza una nueva era en Googlela era Sundar Pichai. El nuevo CEO del gigante de internet llevaba en realidad meses asumiendo una gran responsabilidad, y hace tiempo que parecía evidente que era el candidato claro a suceder a Larry Page como CEO. Y esa sucesión se anunció ayer como consecuencia de una curiosa reestructuración que hará que Google sea ahora tan solo una más (gigante, pero una más al fin y al cabo) de las empresas del nuevo conglomerado Alphabet, dirigido por Page como CEO y presidido por Sergey Brin.
Las razones oficiales de la reestructuración parecen tener sentido: la ambición de Page y Brin va más allá de Google, y ahora podrán abarcar otros proyectos de forma separada y dejar las riendas de Google a alguien de su máxima confianza. Como buenos fundadores, estos dos ingenieros son mejores en la gestación y desarrollo de nuevas empresas que en su gestión. Sundar Pichai, ingeniero como ellos, tiene otro perfil: uno que parece perfecto para acometer los retos que se le presentan a Google en el futuro.

India, fábrica de talentos... y de CEOs

Algo ha ocurrido en India en las últimas décadas: de repente nos encontramos con que algunas de las empresas tecnológicas más importantes del mundo están lideradas por las grandes de la tecnología. En Silicon Valley llevan tiempo ya confiando en la capacidad de profesionales procedentes de este país, que se han revelado como fichajes realmente excepcionales para varias empresas.
Pichai3Sundar Pichai durante sus estudios en Stanford en 1994. Fuente: Bloomberg
No hay casualidades, desde luego: Bangalore es desde los 80 una de las zonas con mayor concentración de empresas tecnológicas. Texas Instruments fue la primera en instalar allí oficinas, y luego lo harían otras muchas. Incluyendo, cómo no, a Infosys, una corporación multinacional india dedicada al segmento de la consultoría TIC que tiene allí un gigantesco campus que no se diferencia demasiado de los campus que encontramos a menudo en Silicon Valley, por ejemplo.
La empresa es de hecho una de las grandes canteras para la industria tecnológica estadounidense, y es una demostración de cómo la formación académica y profesional en el segmento tecnológico en ese país es enorme. El segmento de trabajadores autónomos e independientes (freelances) es igualmente destacado, y no es extraño que grandes proyectos en empresas occidentales trabajen con estos profesionales por su calidad y por el competitivo coste de sus servicios.
Google es el mejor ejemplo de esta circunstancia, y además de Pichai han tenido gran relevancia en los últimos tiempos Vic Gundotra -que dejó la compañía en abril- o Amit Singhal, uno de los máximos responsables de los servicios ofrecidos por Google.
Pero esa presencia de talentos indios en los puestos de máxima responsabilidad de las grandes tecnológicas estadounidenses tiene más casos. Es inevitable no mencionar a Satya Nadella, que hace pocos meses que se convirtió en el CEO de Microsoft y que está dando un giro importante -y muy bien recibido por los analistas- al gigante del software mundial.Sabeer Bhatia -cofundador de Hotmail-, Ruchi Sanghvi -ex-talento sorpresa en Facebook, ahora vicepresidenta de operaciones en Dropbox-, Padmasree Warrior -alta directiva primero en Motorola y ahora en Cisco-, Shantanu Narayen -CEO de Adobe- o Vinod Khosla -cofundador de Sun Microsystems, ahora dedicado a la inversión en Khosla Ventures- son solo algunos ejemplos de hasta donde han llegado estos profesionales procedentes de India.

Un origen humilde, una carrera vertiginosa

Ya en 2014 Bloomberg hacía un extenso perfil de Sundar Pichai y en él nos reveleban algunos de los datos de su origen y su infancia. Pichai nació en Chennai, una ciudad de 4 millones de habitantes en India, en 1972. Su padre, un ingeniero eléctrico en el conglomerado británico GEC fue el primero en intuir cómo influiría la tecnología en la vida de su hijo: en ese reportaje contaba cómo el joven Pichai le preguntaba una y otra vez por lo que hacía en su trabajo y cómo resolvía los problemas técnicos que se le presentaban.
Kharagpur
La familia vivía de forma muy humilde: Sundar y su hermano pequeño dormían en el salón, y durante buena parte de su infancia no tuvieron ni coche ni televisión. El teléfono llegaría a su casa cuando él tenía 12 años, y en ese momento comenzó a dar muestras de su capacidad: se convirtió en el listín telefónico de la familia, porque su memoria le permitía recordar todos los números de teléfono con los que contactaban en la familia.
Pichai fue un alumno estrella y logró una plaza en el Instituto Indio de Tecnología en Kharagpur, donde estudió Ingeniería Metalúrgica. Continuó sus estudios en Tecnología de los Materiales en Standford y más tarde se sacaría un MBA en la Wharton School de la Universidad de Pennsylvania. Aquel salto a los Estados Unidos sería la gran apuesta familiar: sus padres tuvieron que sacar del fondo familiar 1.000 dólares -más de lo que ganaban en un año- para pagar el billete de avión.
Su carrera profesional comenzaría en Applied Materials, un fabricante de semiconductores, pero tras su máster en la Wharton School trabajó durante una pequeña temporada en la consultora McKinsey. Sin embargo, pronto recalaría en Google, y lo haría en un día significativo. Aquel 1 de abril en el que Pichai se entrevistó para trabajar en la empresa de Mountain View sus responsables sorprenderían al segmento tecnológico con el lanzamiento de Gmail. Buena parte de los medios y los usuarios pensaron que aquel lanzamiento formaba parte de las tradicionales bromas del día de los Inocentes en Estados Unidos (April Fools'), y de hecho el propio Pichai también lo creyó. Aquello no era una broma, como tampoco su entrevista: logró el puesto y comenzó a trabajar en la barra de búsqueda de Google para los distintos navegadores.

De inventarse Chrome a Android

Pichai demostró su capacidad muy pronto, y tras trabajar en aquella parte de negocio durante algún tiempo pronto sugirió a sus jefes una idea singular: Google debería tener su propio navegador. Aquella idea concenvía a Sergey Brin y a Larry Page, pero no a Eric Schmidt, que se resistió a ella durante años.
Pichai2
Finalmente Pichai acabaría liderando aquel desarrollo que se lanzaría en septiembre de 2008 en beta -¿os acordáis de cuando todo en Google se lanzaba como Beta?- y que pronto lograría convertirse en el navegador más utilizado en todo el mundo. Las cosas no se detendrían allí para el navegador, que Pichai quería llevar aún más lejos. Chrome fue el germen de Chrome OS, el sistema operativo que comenzó a verse en los primeros Chromebooks en 2011.
Su trabajo en estos dos desarrollos le sirvió para validar su capacidad, que pronto sería puesta de nuevo a prueba. En 2011 pasaría a ser el responsable de Gmail y de Google Docs, pero el salto definitivo al estrellato lo daría en 2013, cuando Pichai se convirtió en el máximo responsable de la plataforma Android, sucediendo en el cargo a Andy Rubin, creador original del sistema.

Google quiere conquistar a los 6.000 millones futuros usuarios de tecnología

Desde ese momento Pichai se convertiría en la sombra de Larry Page, que ayer dejó claroque dejaba Google en las mejores manos: "Sundar lleva tiempo diciendo las cosas que yo hubiera dicho (¡algunas veces las ha dicho mejor de lo que yo lo hubiera hecho!), y he disfrutado tremendamente de nuestro trabajo juntos [...] Es algo evidente para nosotros [Brin y Page] y para el consejo que es el momento de que Sundar sea el CEO de Google".
Pichai4
Fuente: WSJ
Ahora queda por ver cómo aplica su enfoque de Sundar Pichai a esta Google que a pesar de su dimensión será una de las empresas que formen parte de ese nuevo conglomerado llamado Alphabet. Dos entrevistas relativamente recientes a Pichai -una en Wired, otra enThe Verge- parecen dejar claro cuáles son los focos de atención para el nuevo CEO de Google.
Todo en su discurso en esas entrevistas parece claramente enfocado a un objetivo: lograr hacer que la tecnología sea accesible a toda la población en nuestro planeta. El objetivo inicial se ha logrado en los países desarrollados, donde tanto el hardware como los servicios parecen ya desarrollados. Sin embargo, explicaba en la reciente entrevista con The Verge, queda mucho trabajo por hacer en dos áreas:
Nuestra esencia es la de desarrollar productos para todo el mundo. En un nivel básico, fundacional, eso significa que tenemos que proporcionar las posibilidades de la informática y hacerlas accesibles, que es por lo que estamos interesados en Android One y en Chromebooks competitivos. Y si pensamos en la conectividad en el futuro, esa es la razón de que estemos haciendo cosas como el Project Loon.
En segundo lugar está el punto de vista de los servicios. Nos damos cuenta de que para esos usuarios la experiencia necesita evolucionar. Así que en todos nuestros productos estamos pensando detenidamente en lo que significa para un usuario con conectividad limitada en India o Brasil o Indonesia o África usar productos como YouTube, Google Search, o Google Maps. ¿Cómo hacemos que esa experiencia mejore? Esa es buena parte del objetivo.
En esta nueva era Google en la que Pichai impondrá esa visión global quedan precisamente muchos retos por resolver, tanto en Android como en Chrome OS (entre otros). Es especialmente curioso que mientras que sus grandes competidores parecen querer simplificar su esquema de plataformas, Google siga defendiendo tanto Android como Chrome OS. ¿Veremos algún día una mezcla de Android y Chrome OS que los unifique? No lo parece, a juzgar por las declaraciones que Pichai hizo en la entrevista de 2013 con Wiredal ser nombrado responsable de Android.
Las dudas sobre el futuro de los distintos servicios y productos de Google surgen por doquier, pero todo apunta a que no veremos demasiados cambios en la estrategia de una empresa que ahora se centrará en la parte del negocio más "tradicional" y dejará a Brin, Page y su nuevo conglomerado la responsabilidad de lidiar con proyectos que miran más al futuro (coches autónomos, "ciencias de la vida" / Calico, Project Loon, Google Glass, Project Wing de drones...) que al presente. Será muy interesante ver cómo se desarrollan las cosas... y aquí estaremos para contároslo.
Imagen | Maruizio Pesce
Fuente: Xataka.com

Ya tenemos un smartphone con un USB-C (casi) de verdad: uno con conectividad USB 3.0

La aparición de los nuevos dispositivos móviles con conector USB-C es uno de los cambios más interesantes que nos plantean estos dispositivos en los próximos meses. Ya habíamos visto dos implementaciones de esta tecnología tanto en los LeTV como en los recién presentados OnePlus 2, pero en ambos casos la decepción llega al descubrir que USB 2.0 está detrás y que solo ganaremos en el conector reversible: las nuevas velocidades de transmisión o las ventajas en el suministro de energía para cargar más rápidamente dispositivos no están presentes en ellos.
Eso cambia en el nuevo ZUK Z1, un dispositivo de la nueva subsidiaria en China de Lenovo. El objetivo: tratar de competir con fabricantes locales ya maduros como Xiaomi, Meizu o la familia de dispositivos Honor de Huawei. De momento ya tienen esa significativa ventaja, ya que este smartphone apuesta por ese puerto USB 3.1 Gen 1, que al menos supera en tasas de transferencia al presente en sus citados dos rivales.
Usb C

Unas especificaciones realmente destacables

Seguimos esperando a la integración del puerto reversible USB 3.1 Gen 2 en estos dispositivos, pero de momento la mejora de los dispositivos de ZUK ya es de agradecer y puede que atraiga a compradores que se quieran beneficiar de las ventajas de un puerto USB 3.0 (aunque técnicamente sea un 3.1 Gen 1).
Zuk Z1 2
El precio de este dispositivo es de 1.799 yuanes (257 euros), y entre los accesorios integrados el fabricante incluye unos auriculares que curiosamente se conectan también a través de este puerto. Además el fabricante incluye también un conector de auriculares tradicional de 3,5 mm, lo que permitirá a dos personas escuchar con auriculares el sonido y el audio que reproduzcamos en el smartphone.
Interesante es también su batería de 4.100 mAh, todo un logro teniendo en cuenta un grosor de 8,9 mm. Como en otros dispositivos que comienzan a aparecer en China, contamos con un lector de huella dactilar. El dispositivo cuenta con pantalla de 5,5 pulgadas 1080p, 3 GB de RAM, una cámara posterior de 13 Mpíxeles y f/2.2 (el sensor es el Sony IMX214), una frontal de 8 Mpíxeles (OmniVision OV8865), dos ranuras nanoSIM y una ROM personalizada basada en Android 5.0 Lollipop llamada ZUI. En el interior, otra sorpresa: elQualcomm Snapdragon 801 en lugar de un teóricamente más potente 810.
Vía | Engadget
Más información | ZUK (chino)
Fuente: Xataka.com

Este pequeño dispositivo podría suponer una revolución para el tratamiento contra el cáncer

La lucha contra el cáncer es una de esas batallas que aún la ciencia no puede ganar en su totalidad, esto a pesar de que existen varios métodos para combatirlo, el predecir su aparición y un tratamiento no invasivo son aún materias pendientes. Mientras tanto, cada año mueren cerca de ocho millones de personas en el mundo debido a algún tipo de cáncer.
Debido a esto, los investigadores han ideado diversos tratamientos basados en el uso de quimioterapia y radiación, métodos muy agresivos para el cuerpo humano, pero al día de hoy son la única forma comprobada de eliminar tumores cancerígenos. Parte importante de esto, es conocer la eficiencia del tratamiento, y es aquí donde el MIT tiene un importante proyecto que podría derivar en el uso, y elección adecuada, de un mejor tratamiento contra el cáncer.

La clave está en conocer la eficiencia del tratamiento de forma inmediata

Al día de hoy, las únicas vías que tenemos para saber si un tratamiento está funcionado, es a base de resonancia magnética para conocer el tamaño del tumor, o a través de exámenes patológicos del tejido obtenido con una biopsia, siendo éste último el más arriesgado e invasivo. Pero estos métodos sólo nos dan datos de cómo ha reaccionado el tumor al tratamiento, esto meses después de haber arrancado con él, con todos los riegos que esto conlleva, ya que si no hay respuesta favorable hay que cambiar de tratamiento.
Ahora investigadores del departamento de cáncer integrativo del Instituto Koch del MIT, han desarrollado un pequeño sensor bioquímico que se implantaría en el tumor o el tejido canceroso durante la primera biopsia. El sensor será capaz de enviar información acerca del tumor en tiempo real hacia un dispositivo externo, lo que permitirá conocer de forma inmediata la respuesta ante el tratamiento, para así continuar o ajustarlo de ser necesario.
Cancer Cell1
Esto aumentaría de forma significativa el tiempo de respuesta, además de que no necesitaría biopsias o resonancias magnéticas, las lecturas se llevarían a cabo en sólo unos minutos y los resultados se tendrían en máximo una hora.
Michael Cima, profesor en ingeniería del departamento de ciencia de los materiales e ingeniería del Instituto Koch del MIT, y quien supervisó el desarrollo del sensor, mencionó:
"Queríamos hacer un dispositivo que nos diera una señal química de lo que está sucediendo en el tumor, en vez de esperar meses para ver si el tumor se está reduciendo, con este sensor se podría obtener una lectura temprana para ver si se está moviendo en la dirección correcta".
Este sensor es capaz de proporcionar información de los niveles de pH y oxigeno disuelto en el tejido con cáncer, esto ayudará a que los médicos ajusten la dosis adecuada de radiación, ya que los tumores crecen en condiciones de bajo oxigeno (hipoxia), por lo tanto, si el tumor presenta más hipoxia, necesitará mayor radiación.
Mit Biopsy Sensor 1 0
El sensor está cubierto por un plástico biocompatible y su tamaño es lo suficientemente pequeño para caber en la aguja de la biopsia. En su interior tenemos 10 microlitros de agentes de contraste químicos, los mismos que se usan en las resonancias magnéticas, además de una bobina para el lector y una segunda bobina para el sensor, ésta última será la encargada de hacer funcionar la transferencia de información hacia el lector externo a través de inductancia mutua.
Las primeras pruebas realizadas en ratones han sido todo un éxito, por lo que consideran que en un futuro no muy lejano podrán arrancar con las pruebas en seres humanos. Además de que confían que una persona podrá vivir con este sensor por varios años sin ningún problema.
Más información | MIT
Fuente: Xataka.com

12 de agosto de 2015

Cómo explicarle a tu madre que Google no deja de ser Google aunque ella haya leído que sí

Mi madre, a quien le elegí un Nexus 5 hace tiempo, ya tenía dificultades para comprender que Android y Google son lo mismo. Gmail, sí. Drive, no. En general, Google es su buscador y otro par de cosas. Internet. Y hoy está con la mosca detrás de la oreja con la noticia de que Google pasa a ser una letra más de algo llamado Alphabet.
Mi labor es convencerla de que no, que todo lo que ella concebía como Google (y las cosas-que no-pero-me-suenan, también), sigue siendo Google, pero con otro nombre. Pero será Google cuando entre allí. Y cierta compañía española me ha echado el cable definitivo para explicárselo. Aunque antes, un poco de contexto: Google, la empresa, ahora es Alphabet. Y uno de los nombres más famosos de Internet se convierte en una submarca dentro del entramado.

Qué demonios es Alphabet

Google se enfrentaba a dos problemas tras una etapa de crecimiento bestia. El primero es más o menos obvio: imagina que eres Google. Te has gastado un pastizal en comprarempresas de termostatos, de roboces militares, de futuras skynets y de cualquier cosa que vieras en el Tiger de las startups y pensaras que iba a quedarte bien en el salón. Lo que hacías al principio -buscar cosas en Internet y vender publi- se te ha ido de las manos.
Boston DynamicsEsto también era Google. Pero le podía dar a la gente la idea equivocada.
Tus servicios de correo, tu navegador, tu sistema operativo, tu app para que la gente deje de usar Office... Todo eso, que habías hecho los años anteriores, se podía excusar y vender en esa intención original. Pero lo de ahora no. Es un follón. Y ponerle tu nombre a las cosas no es la panacea de nada: Google Wave, Google+, Google Glass. No tienes un Jony Ive que diseñe las cosas más bonitas del mundo ni se te da bien poner los mejores nombres.
Aparte, toda esa gente que has comprado ya tenía un nombre. Y su propia estructura. Hay que dejarles currar a gusto. Si yo me dedico a hacer termostatos inteligentes (Nest) y me sopla en la nuca gente que se dedica a otras cosas, lo mismo eso no hace que mis termostatos sean mejores. Lo mismo me voy a otro sitio.
Eso es Alphabet, la solución al primer problema. Poner puertas y fronteras y nombres a sus distintos productos y servicios que no tienen nada que ver entre sí; mientras Page y Brin, los fundadores de todo esto, miran desde arriba en plan carceleros de panóptico.
Y Alphabet también es la solución al segundo: Google presumía en sus inicios de un principio hipocrático "Don't be evil" [no hagas el mal] que hace mucho que se pasaron por el googlearco del triunfo. Alphabet es un "mira, ya no os llamáis Google. Be todo lo evil que quieras, my friend".

Pero, tu madre, mi madre, Google

Nuestras madres y muchos de nosotros tenemos la edad necesaria para recordar un mundo sin Internet de banda ancha, sin operadores móviles virtuales, sin nada más que Telefónica.
Movistar es el ejemplo perfecto: "¿te acuerdas de cuándo Movistar era sólo la parte de Telefónica que hacía móviles? ¿Te acuerdas de cuándo Movistar pasó a ser todo lo que hace Telefónica? ¿Te acuerdas de que me llamaste hace una semana porque el Yomvi y el Canal+ ahora te salían con el logotipo de Movistar? Eso es Google y Alphabet"
Con la diferencia de que Google lo que está haciendo es quitar ese nombre. Como si Telefónica mañana decidiese ser Telefónica para unas cosas, Canal+ para otras, Tuenti para otras, Wayra para otr... No, espera. Igual que Telefónica. Ya está. Dile a tu padre o a tu madre que Google se ha hecho un Telefónica y lo entenderán perfectamente. Mientras no pases de Movistar al resto de nombres, al menos.

Lo que te espera en un futuro

Para una generación de personas, Google es Internet. Si empieza a ser otras cosas y bajo el paraguas de Alphabet, me imagino la situación más habitual de los próximos diez años:
-Me he comprado un coche de Google que es eléctrico. El que conduce solo no, el otro.
-Papá, Tesla no es de Alphabet
-¡Pero no tienen nada con la T! 
Ceci n'est pas un alphabet.
Que tus padres entiendan que Google ahora es Google y más cosas con otro nombre es fácil. Lo difícil es que a partir de ahora entiendan que todo lo que huela a futuro no siempre será Google. Aunque, bueno, a mi padre le costó entender que la Surface que le cayó por Navidad era de la misma gente que hacía Windows.
Fuente: magnet.xataka.com

Una actualización obligatoria de Windows 10 enloquece a los usuarios

(CNN) - Una nueva actualización de Windows 10 le está causando dolores de cabeza a algunos usuarios.

Lanzada el miércoles pasado, la actualización a Windows 10 conocida como KB3081424 está diseñada como una "actualización cumulativa", lo que significa que incorpora todos los arreglos a los fallos que se han lanzado previamente para el nuevo sistema operativo. Pero el propio KB3081424 está resultando con fallos.

Después de que la actualización no logra instalarse apropiadamente en el primer intento, Windows 10 intenta revertirse a la versión anterior como parte del procedimiento normal. Pero, debido a que la actualización es automatizada y obligatoria, Windows intenta instalarla de nuevo después del reinicio, lo que resulta en una constante ronda de reinicios para algunos usuarios.

En las redes sociales, los usuarios han reflejado el problema e incluso se lanzan a ofrecer soluciones:
En las versiones previas de Windows, el usuario podía escoger si quería que las actualizaciones se instalasen de manera automática, de forma manual o no instalarlas. Ahora, con la nueva edición del sistema operativo, Microsoft ha hecho que las actualizaciones sean obligatorias para asegurarse que todos los PCs tengan todos los ajustes y arreglos necesarios. El problema que se han encontrado muchos usuarios es que algunas de estas actualizaciones vienen con errores.

Según un artículo de la revista Forbes, el problema viene de una entrada defectuosa en el "Registry" (Registro), la base de datos visible de todas las configuraciones principales de Windows.

La solución que propone esta publicación consiste en borrar ciertas claves en el "Registry" para intentar deshacerse de la entrada defectuosa y acto seguido instalar de nuevo la actualización. Sin embargo, la alternativa más segura es esperar a que Microsoft lance una nueva actualización que arregle este problema.

Aquellos que no están familiarizados o no se sienten cómodos con el Registry, deben esperar a que Microsoft lance un arreglo oficial.

Fuente: cnnespanol.ccn.com
 
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